Un día fui a tomar un cafe a una de estas importantes casas de café. Compré mi bebida y fui al primer piso.
Me sente en un sillón, y en la pared a mi derecha me encontre con un hermoso regalo: Un puerto RJ45.
Inmediatamente saqué mi cable Ethernet de la mochila y lo conecté a la pared y a mi computadora, y comencé a ver con que me encontraba.
He aquí un giro cómico en el asunto:
Mientras me peleaba con el puerto (no me daba link), una chica que estaba con su laptop sentada al lado mio se acerca y me dice:
“Disculpame, pero sabías que te podés conectar por Wi-Fi ?”
Claramente no le expliqué lo que estaba pasando, y me remití a simplemente contestar:
“Ah, si?”
A lo que ella contestó:
“Si, fijate que aparece la red [nombre-del-bar], pones conectar y listo”.
Al final no pude conectarme a la red cableada del bar (el puerto estaba físicamente desconectado del Switch) pero el inocente comentario de la chica me alegró la tarde

